Pareja,Sexualidad Juegos eróticos: ideas para reencontrar la chispa en pareja o en grupo

Juegos eróticos: ideas para reencontrar la chispa en pareja o en grupo

Juegos eróticos: ideas para reencontrar la chispa en pareja o en grupo

Cuando apetece quedarse en casa y dejar la rutina a un lado, los juegos eróticos son una manera estupenda de reconectar con tu pareja o de pasarlo bien en grupo. No hace falta ningún plan complicado: basta con cambiar el plan de siempre por una propuesta distinta y dejar que la imaginación haga el resto.

En este artículo te cuento algunas opciones de juegos eróticos para todos los gustos, desde los clásicos de mesa reinventados hasta juegos de lógica, retos y preguntas que os ayudarán a conoceros mejor. No importa si lleváis años juntos o si acabáis de empezar una relación: siempre hay un formato que se adapta al momento en el que estáis y a lo que os apetece explorar. Y si preferís jugar acompañados, muchas de estas propuestas también funcionan estupendamente en grupo.

Juegos eróticos clásicos con un toque atrevido

Una de las puertas de entrada más sencillas a los juegos eróticos son las versiones adultas de los clásicos de siempre. El dominó erótico, el parchís erótico o versiones tipo monopoly picante mantienen las reglas originales, pero al caer en determinadas casillas hay que superar una prueba, cumplir un reto o utilizar alguno de los accesorios que trae el propio juego. Son juegos eróticos pensados para quien nunca ha probado nada parecido, porque el formato resulta familiar y la parte atrevida se va introduciendo poco a poco.

Los accesorios que incluyen estos juegos eróticos varían mucho de una edición a otra: plumas, vendas, cuerdas suaves o pequeños elementos orientados al bondage ligero. La gracia está precisamente en eso, en que una tarde de juego de mesa de toda la vida se transforme en una experiencia completamente distinta. Si buscáis una introducción tranquila y sin presión, este tipo de propuestas suele funcionar muy bien como primer paso.

Dados y juegos eróticos rápidos para salir de la rutina

Dentro de los juegos eróticos más sencillos están los dados sexuales, normalmente de dos o tres piezas: uno marca una acción, otro una parte del cuerpo y otro una estancia de la casa. Se tiran los tres y toca cumplir lo que indiquen, sin más complicaciones. Algunos modelos son fosforescentes, así que también podéis jugar a oscuras si os apetece añadir ese punto sensorial distinto. Precisamente el papel de los sentidos en la sexualidad da para mucho, y si os interesa profundizar en ello podéis leer este artículo sobre los cinco sentidos.

Este formato es ideal para un ratito entre semana, cuando no hay ganas de organizar nada elaborado pero sí de romper con la rutina. Las risas suelen estar garantizadas, y siempre depende de vosotros hasta dónde queréis llevar el juego. No hay una única forma correcta de jugar: cada pareja decide su propio ritmo.

Juegos eróticos que ponen a prueba la mente

Si lo vuestro es darle al coco, existen juegos eróticos pensados justo para eso. Hot Room es un escape room erótico en el que hay que ir superando pruebas para resolver cinco situaciones distintas. La pirámide secreta, ambientada en el Antiguo Egipto, va subiendo el nivel de dificultad de los enigmas a la vez que sube también el nivel de intensidad del juego. Y Misión Íntima plantea pruebas basadas en la lógica y en resolver acertijos, siempre con un componente erótico de fondo.

Este tipo de propuesta combina lo intelectual con lo sensorial, y suele gustar mucho a quienes disfrutan resolviendo retos antes de llegar a la parte más íntima. Es una manera diferente de generar tensión y complicidad, porque el objetivo compartido de resolver el enigma también acerca a la pareja.

Juegos eróticos en grupo: de la pareja a la cuadrilla

La mayoría de estos juegos eróticos están pensados para entre dos y seis jugadores, así que no tenéis por qué limitarlos a la pareja. Funcionan igual de bien en una tarde entre amigos, con gente con la que practiquéis intercambio de parejas, o simplemente para darle un poco de vidilla a una reunión social. Cuantas más personas participan, más variantes y más sorpresas surgen, siempre que todo el mundo esté cómodo con la propuesta.

Un clásico para grupos de amigos, muy conocido incluso por haber aparecido en series y películas, es el juego de las llaves: cada persona deja su llavero en un bol y termina emparejada con quien lo recoja. Como con cualquier propuesta de juegos eróticos en grupo, la clave está en la confianza y en que nadie se sienta forzado a nada.

Cupones, cartas y juegos eróticos para atreverse un poco más

Otra opción muy popular dentro de los juegos eróticos son los talones o cupones sexuales: una especie de vale que hay que cumplir sí o sí, sin cheques en blanco. Algunos vienen ya prediseñados con la prueba escrita, y otros los podéis crear vosotros mismos, adaptando cada cupón a lo que os apetezca hacer o recibir.

Bedroom Commands es un juego de cartas que reparte instrucciones muy directas sobre qué hacer, ya sea dar o recibir. Es bastante kinky, en el sentido de que rompe con bastantes normas habituales, y juega con la parte de bondage ligero y de experimentación. Dentro de esta misma línea encontramos también versiones más atrevidas del beso o atrevimiento de toda la vida, con pruebas mucho más intensas, y variantes del clásico juego del 69, que no va solo del sexo oral mutuo sino que añade pruebas que suben de nivel a medida que avanza la partida.

Para quienes prefieren algo menos físico y más de conversación, hay juegos eróticos de retos y preguntas, como los retos íntimos en pareja, que mezclan situaciones sexuales con otras más románticas o reflexivas del tipo «qué harías si…». Si además os interesa explorar la parte sensorial fuera del dormitorio, en el blog tenéis también un artículo sobre juegos sensoriales con comida que puede daros otra idea distinta para una tarde diferente.

Juegos eróticos para descubriros mejor como pareja

Hay un grupo de juegos eróticos centrados en conoceros mejor como pareja. Desconocidos propone preguntas y pequeñas pruebas para descubrir quién duerme realmente a vuestro lado. What, pareja es una versión del conocido WTF, con preguntas bastante irreverentes y atrevidas que sacan a la luz cosas que quizá no habíais compartido nunca. Y Preguntas incómodas resulta especialmente útil para parejas que están empezando y todavía no tienen claro si quieren seguir adelante, porque revela mucho siempre que se juegue con sinceridad y sin hacer trampas.

Cómo elegir el formato que mejor os encaja

Con tantas opciones, puede costar decidir por dónde empezar. Si es la primera vez que probáis algo así, conviene arrancar por propuestas suaves, como las versiones eróticas de los juegos de mesa de toda la vida, e ir subiendo el nivel poco a poco según os sintáis cómodos.

Si ya tenéis experiencia y buscáis algo más intenso, los juegos de cartas con instrucciones directas o los retos con cupones os van a encajar mejor. Y si lo que os apetece es reforzar la complicidad y la conversación, los juegos de preguntas y de descubrir a la otra persona son la mejor puerta de entrada.

También merece la pena tener en cuenta con quién vais a jugar. No es lo mismo una noche tranquila en pareja que una reunión con amigos donde participan varias personas a la vez. Antes de sacar cualquier juego en un grupo, es buena idea comentar previamente qué tipo de pruebas incluye, para que nadie se lleve una sorpresa incómoda delante de los demás. La comunicación previa evita malentendidos y hace que la experiencia sea agradable para todas las personas implicadas, no solo para quien propone el plan.

Antes de empezar: algunas recomendaciones

No todos los juegos eróticos necesitan terminar con un ganador o un perdedor. A veces simplemente no se llega al final de la partida, y eso también está bien si ambas partes lo han disfrutado. Otras veces surge el espíritu competitivo y no hay quien pare hasta acabar, así que conviene tomárselo con calma porque algunos de estos juegos pueden dar para varias horas. Un poco de agua cerca y ropa cómoda nunca vienen mal.

Si en el juego intervienen accesorios que se comparten entre varias personas, cuidad también la higiene: limpiarlos antes y después de cada uso es un gesto sencillo que evita disgustos. Y por supuesto, tened siempre a mano una palabra de seguridad o una señal clara para poder parar en cualquier momento, sin necesidad de dar explicaciones. Esa posibilidad de frenar cuando haga falta es lo que permite disfrutar del juego con total tranquilidad.

Este tipo de propuestas están pensadas para jugarlas entre personas adultas y en un contexto de intimidad, así que mejor evitarlas en reuniones familiares donde haya menores o personas que puedan sentirse incómodas. Y, sobre todo, cualquiera de estos juegos eróticos debe jugarse siempre desde la confianza y el consentimiento: nada de hacer algo con lo que no os sintáis seguros solo porque lo diga una casilla o una carta. Organizaciones de referencia en salud sexual, como la World Association for Sexual Health, insisten precisamente en que el placer y el consentimiento deben ir siempre de la mano.

Con cualquiera de estas opciones, lo importante es que os lo paséis bien y que uséis los juegos eróticos como una excusa más para conectar, reíros y descubriros. No hace falta esperar a una ocasión especial: cualquier tarde tranquila es buena para sacar el juego que más os apetezca.

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